conocer el delirio y el polvo,
se ha perdido mi huella en su mar.
y promete dejarnos a oscuras,
veo un perro ladrando a la luna
con otra figura que recuerda a mí,
veo más, veo que no me halló,
veo más,veo que se perdió.
de los hombres, no de los amantes
los amores cobardes no llegan a amores
ni a historias, se quedan allí,
ni el recuerdo los puede salvar,ni el mejor orador conjugar.
Una mujer innombrable
huye como una gaviota
y yo rápido seco mis botas, blasfemo una nota y apago el reloj,
que me tega cuidado el amor, que le puedo cantar su canción.
como un cuadro del viejo Chagall,
corrompiéndose al centro del miedo
y yo, que no soy bueno, me puse a llorar,
pero entonces lloraba por mí
y ahora lloro por verla morir, pero entonces lloraba por mí
y ahora lloro por verla morir




pensar que pudieran las frágiles barcas







que rasga mi corazón cuando en la nochese apaciguan mis afanes y doctrinas.
Rezos, honores.
